Malrollismo en el póquer en vivo por Simón Muñoz
August 10, 2008 por Equipo JEL
Este tema traerá polémica, me conozco y os conozco, así que avisados estáis todos. Hoy quiero hablar del malrollismo en el póquer en vivo, un término que no sé si acabo de acuñar, pero que define perfectamente el ambiente que se respira en los camerinos del póquer.
Resalto lo de los camerinos, porque afortunadamente, casi todas estas actitudes se quedan ahí, lo que de paso hace que los torneos de póquer en vivo sean toda una experiencia.
Por poner un ejemplo. No creo que sea un secreto que Raúl y yo debemos ser de las personas más rajadas del planeta entre un determinado círculo de profesionales del circuito. Nos lo hemos ganado a pulso, defendiendo posturas que chocan frontalmente con lo que entienden ellos por el póquer, pero que nosotros creemos las adecuadas desde dónde se debe acercar cualquiera a este juego.
Sería lógico pensar que nos deberíamos sentir incómodos en cualquiera de estos torneos, con tanto odio concentrado, pero la realidad es que cuando llega uno de estos eventos todos nos ponemos las caretas. Todo es cordialidad, buenas maneras, charlas insustanciales, etc… vamos, falsedad pura y dura. El tipo de falsedad que el ser humano ha aprendido a manejar para poder relacionarse en sociedad.
Que nadie piense que estoy criticando lo falsos que somos todos. De hecho me encanta. Gracias a eso puedo jugar un torneo en España y hasta pasármelo bien ;). Esta falsedad sólo se ve rota en algunos momentos estelares, como cuando nos eliminan tras alguna jugada mágica de esas que tanto desprecian, y les ves afilando el puñal para rajar a muerte en su círculo privado. Ah amigos, ¡eso es placer!
¡Lo sé porque nosotros también lo hacemos! No somos angelitos. Cuando vemos a un supuesto protillo del vivo tirar su mano preflop ante un all in con odds de más de 3 a 1 marcamos esa fecha en el calendario. Somos malvados, somos humanos.
En definitiva, gracias a nuestra inherente condición humana, los torneos de póquer en vivo son realmente divertidos. Si eso lo puedo decir yo, lo puede decir cualquiera.
Sin embargo, de cuando en cuando los malos rollos traspasan la puerta de los camerinos y llegan al escenario principal. A continuación una enumeración de problemas de los cuales los jugadores de póquer adolecemos (y padecemos), y algunas soluciones que yo aportaría.
Mala Educación
Somos humanos hemos quedado, y como tales todos hemos recibido una educación, unos mejor, unos peor. En los torneos de póquer generalmente la gente es amable, aunque siempre hay alguien que pierde los papeles sencillamente por su carencia de educación.
Meterte con un croupier por su desconocimiento de alguna regla, amenazar a otro jugador, reirte de una jugada, humillar a otro en la derrota. Actitudes totalmente despreciables que de cuando en cuando tenemos que ver en algún torneo, y que tienen difícil solución, porque si a alguien no le han enseñado a comportarse, ningún director de torneo lo va a hacer.
Mi solución, ban del casino permamente. No quiero relacionarme con ese tipo de gente y quizás un cabeza de turco sirva para ejemplarizar al resto.
Dinero
Jugar los torneos de póquer en vivo cuesta mucho dinero. No es ningún secreto que la gran mayoría del circuito no tiene la banca necesaria ni el patrocinador que le permitan jugarlos.
Es decir, están jugando el torneo con una presión añadida nada buena ni para su nivel de juego, ni para su estado mental. Tampoco para el resto de participantes, ya que es más probable que este tipo de jugador tenga tendencia a perder los papeles.
Lamentablemente no tiene más solución que la educación en conceptos como la gestión de banca, de forma que estés jugando un torneo sin que tengas que pensar en si podrás comer este mes. El problema es que educarse cuesta tiempo y esfuerzo, mientras gamblearte el sueldo o dejar tiritando la tarjeta de crédito un segundo.
Búsqueda de Patrocinadores
Relacionado con el punto anterior del dinero. Para muchos, la única forma de jugar torneos de póquer de forma habitual es siendo patrocinados, pero la competencia por entrar en uno de estos selectos grupos es máxima.
Dejando de lado el Equipo Unibet dónde cada miembro podemos decir que se paga sus propios torneos, podríamos decir que para entrar en el resto de equipos, o colocarte en una situación preferente cuando se forme uno nuevo, necesitas entre otras cosas, ser conocido.
La mejor forma de ser conocido, es ganar torneos, pero como hemos dicho en primer lugar, esto requiere un esfuerzo económico que muy pocos pueden hacer (luego tienes que ganarlos, pero eso es otra historia).
¿Qué sucede cuando tus resultados no acompañan? Pues que tienes que hacerte conocido o mantenerte en la picota por otros medios. Si eres un showman, puedes abrir un blog al estilo Santi
(os puedo asegurar que Santi siempre formará parte de un equipo por razones que nada tienen que ver con los resultados, mal que le pese a algunos), si eres un genio puedes escribir sobre estrategia avanzada cómo Raúl Mestre… lo que sea, pero hay que hacer algo.
El problema aparece cuando no tienes ninguna cualidad interesante que te ponga en primer plano. ¿Qué haces entonces? ¿Liarla en los torneos para que se hable de ti? ¿Llevar tu mal rollo allí dónde vayas?
Muy probablemente. Afortunadamente, este factor, aunque sin una solución adecuada, afecta a muy poca gente, porque los que buscan patrocinadores son los menos en el circuito (aunque también de los más ruidosos).
Alcohol / Drogas
Si jugar fuera de banca puede hacerte perder los nervios, imagínate la combinación con el alcohol / drogas.
Sinceramente hay gente que se pasa de la raya. Algunas personas se pueden tullir a cubatas y seguir comportándose como una persona, pero hay otros que directamente pierden los papeles y la educación.
Siendo un iluso, lo ideal sería prohibir el alcohol / drogas en torneos, más aún si queremos que el póquer sea considerado un deporte algún día. Como es un imposible, lo que si pediría sería tolerancia 0 con los maleducados porque estén borrachos/colocados.
Si alguien la lía, e inequívocamente está borracho o colocado, fuera del torneo y del casino.
Actualizo: A propósito de un comentario de Mini me gustaría puntualizar que este punto es algo muy ocasional. De todos los torneos a los que he asistido sólo han habido dos personas seriamente perjudicadas por este tema. Lo malo es que siempre destacan sobre el resto.
Deporte Individual
Por último, el póquer es muy individualista y competitivo. Para ganar, tengo que ganarte a ti, y al resto de participantes, y además, ganar sólo.
Esto hace que miremos más por nosotros mismos que por el colectivo y que traslademos esa actitud a la mesa. Por ejemplo, puede que creamos que pensar 2 minutos cada movimiento pone de los nervios a tus rivales… ¡Bingo! ¡Lo hace! Ponte en el lugar de los otros y no seas melón, anda…
Resumiendo
Debo reconocer que me he quedado a gusto. He hablado de lo divertidos que son los torneos de póquer en España gracias a lo falsos que somos todos, cosa que agradezco de verdad.
Luego he dado un repaso a las causas que creo causan más mal rollo en el póquer en vivo en España. La mala educación, el problema del dinero, la necesidad de encontrar un patrocinador, las drogas y el carácter individual del póquer como deporte son aspectos que todos deberíamos aspirar a superar para llevar a los torneos de póquer en vivo a un nivel superior.
Como jugadores tenemos nuestra parte de responsabilidad, pero los directores de torneo también tienen el poder de corregir nuestros defectos siendo más estrictos. Por el bien común, espero que lo hagan.
¡Un saludo, Simón!
2008-08-10 23:05:08
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